Informativistas Valeria Bekeinstein - Cristian Borzatto
Producción Informativa en Radio
Los hechos, las cosas, pasan. Son noticia en la medida que ocupan una porción de la realidad discriminada por los medios de comunicación masiva.
Hacemos esta distinción preliminar para acercarnos a la idea de producción informativa.
Lo que para algunos medios es noticia puede no serlo para otros, y también el tratamiento que se le dé en cada medio será distinto.
Depende de las características y/o los intereses del medio, un comunicado de prensa que denuncie la contaminación ambiental de la Empresa X puede terminar en la nada o puede ser lo que movilice a toda una redacción a buscar opiniones de expertos, la respuesta de la Empresa X, y también a ofrecer a su audiencia la posibilidad de conocer que impacto tendría esta contaminación en su vida cotidiana.
Lo anterior se refiere a la discriminación realizada sobre insumos o fuentes primarias, como un comunicado de prensa o un llamado telefónico. Pero ¿qué pasa con la información que dan los otros medios de comunicación con relación a la radio en la que vos estás trabajando? Aquí, la elección sobre lo que es y no noticia debe ser especialmente consciente (sobre todo en una época en la que algunos medios parecen ser quienes manejan en gran medida las agendas de los diversos poderes públicos) Aquí tenemos un primer elemento que determina la producción informativa: el medio.
Según los intereses, el medio hará un primer recorte: que es noticia y que no lo es. Esto estará fundamentalmente ligado a los intereses del medio. Una radio evangelista, por ejemplo, limitará su producción informativa en reiterar los horarios de reunión en el templo. Una radio dedicada exclusivamente a la difusión de rock nacional privilegiará información referida a este género musical. Aunque en estos ejemplos el género informativo tendrá obviamente menos presencia que el de opinión o el expresivo, su presencia, su calidad y su profundidad implican igualmente producción informativa.
En las radios generalistas de mayor producción informativa que en los ejemplos anteriores, la decisión sobre lo que es noticia estará fundamentada más fuertemente en los intereses ideológicos y económicos del medio. La decisión de aceptar las limitaciones y las caracterizaciones de la realidad que realiza un medio es un decisión ética que de ninguna manera debe afectar el compromiso profesional.¡Como llueve en Capital!
Para quienes hacemos radio en ese otro inmenso lugar de la argentina conocido con el eufemismo de “el interior” debe ser un punto importante a considerar manejar claramente la agenda de las noticias regionales.
Por más que la decisión de la Corte Suprema de Justicia, por ejemplo, tenga en vilo todos los programas de debate nacionales, no podemos por esto obviar que es lo que decidió el Consejo Deliberante de nuestra ciudad.
Con la llegada de las radios AM a los diales de FM a través de la “bajada de señal” que realizan algunas radios locales, se acentúa cada vez más la presencia de noticias nacionales, en desmedro de la información local. Esto aleja fuertemente a las radios de un de sus pilares, que es acercarse a la vida cotidiana de las personas. Pensemos en la situación en la que nos escucha el oyente: puede estar trabajando, en su casa, en el auto. Puede estar viviendo un momento feliz o el peor de su vida. La radio es siempre el telón sonoro de fondo de alguna otra situación. Esa es una gran diferencia con respecto a otros medios como el cine, internet, o el diario, donde el consumidor se predispone a fijar su atención en el mensaje. Al formar parte de la vida cotidiana del oyente, que nos elige para pasar mejor su mañana en el trabajo, o para que lo acompañemos en su auto en un viaje, debemos lograr que se sienta parte de la radio, que encuentre en la radio un espacio para opinar sobre cuestiones que tengan que ver con el desarrollo de su comunidad, de su barrio. Incluso las noticias nacionales deben verse desde este punto de vista, más próximo.
Pero todas estas decisiones (que es noticia, cual será su tratamiento) están atravesadas también con el perfil de oyente que el medio tiene de sí mismo. Ese “oyente ideal” sirve, de alguna manera, para poder establecer intereses, temas y tratamiento de la información.
Entonces el primer paso de la producción informativa en radio es delimitar cuales son los temas que nos interesan. Nuestra “noticia central” (si es que hubiera) puede ser distinta a la que destacan el resto de los medios.
Una vez definidos los temas, la producción debe establecer el tratamiento. Para esto es muy importante recordar dos características del medio radiofónico: la inmediatez del medio y la dispersión del oyente.
La producción informativa determinará cuales son las noticias a desarrollar y como se desarrollaran (“¿qué?” y “¿cómo?”)Una vez definido el recorte informativo y considerando sus propias limitaciones de producción (fuentes, recursos) el productor de noticias deberá trabajar para llevar la información con la mayor cantidad de riqueza, puntos de vista, claridad y voces posibles.
Estamos transmitiendo en vivo…Sobre la inmediatez de la radio, tenemos que valorar que este es el medio más ágil y económico para transmitir desde (casi) cualquier lugar en forma directa. Aprovechar esta característica implica para la producción radiofónica la posibilidad de transmitirle a nuestra audiencia lo que esta sucediendo en el mismo momento que sucede, incluso desde el lugar que sucede.
El énfasis en este punto intenta plantear que el diario no nos sirve como fuente directa de información en la radio. Es un buen recurso para repasar los antecedentes de una noticia e incluso ampliar nuestro conocimiento sobre la misma, pero en radio reproducir información vertida en medios escritos puede conducirnos al error de llevarle a nuestra audiencia noticias que estén desactualizadas.
Imaginemos por ejemplo que un diario titule “Alerta meteorológico para la región”. A la radio no le sirve esta información así, como está. La producción informativa deberá confirmar si el alerta continúa, o si ya fue levantado. También debería hablar con Defensa Civil para llevar a su audiencia la información necesaria para afrontar la emergencia. Como mínima, la producción informativa debería ir hasta la esquina a ver si llueve.
El tratamiento de una noticia teniendo en cuenta la inmediatez del medio radiofónico deberá intentar ofrecer información actualizada. Para esto los recursos con los que cuenta la producción pueden ser varios, y en gran parte están determinados por factores económicos y técnicos del medio: móviles de exteriores, agencias de noticias, consultas telefónicas, también llamados telefónicos de los oyentes y la televisión, sobre todo en los canales que transmiten noticias las veinticuatro horas como TN, Crónica TV, CNN o la BBC.
Imaginemos todos estos recursos funcionando, por ejemplo, durante una elección presidencial. La función de él o los productores será coordinar como los conductores llevan a la audiencia los últimos datos del escrutinio a escala nacional, la opinión de la gente que pueden aportar los movileros.
En tanto las agencias de noticias pueden proveernos las declaraciones de los distintos candidatos. Que toda esta información este actualizada y coordinada dependerá del productor.¿Me escuchó?
El otro punto a tener en cuenta es la dispersión del oyente. Sobre este punto recordamos que la radio es un medio unisensorial, y esto no obliga a llevar la información de manera que la misma resulte atractiva para la audiencia, que se interese por escucharla. Si la producción de noticias es alta, pero la el resultado de la emisión es finalmente un conductor leyendo cables uno tras otro, probablemente el producto final sea una audición aburrida, densa. Y aquí el objetivo no es simplemente agradar por una cuestión estética (que no es menos importante) sino también porque si la audición no es atractiva, quizá la producción informativa no sea valorada, la información que nosotros pretendemos “importante” se pierda en un cúmulo de noticias monocordes.
Para esto, y para evitar el siempre presente riesgo de la verborragia, el productor se debe ocupar en llevar la noticia con la mayor cantidad de elementos con los que cuenta el discurso radiofónico. La palabra será sin duda el elemento preponderante en una audición informativa, pero podemos diversificarla si sobre determinada noticia tenemos la palabra de los protagonistas, de un comentarista, o la opinión de la gente que se comunica con la emisora.
Combinando estos recursos, el productor logrará disminuir la dispersión del oyente. Al oír diferentes voces, nuestro oyente tendrá distintas dimensiones de una misma noticia.
Los ejemplos antagónicos serían por un lado un conductor hablando quince minutos sobre un tema. Es probable que el oyente no recuerde que dijo al principio, y más aún es probable que se aburra. Distinto sería que luego de una introducción de un conductor, se desarrolle una breve entrevista y luego se de paso a la opinión de los oyentes. Lo interesante de esta forma es que estos pasos pueden desarrollarse en distintos momentos de la audición, por lo que no hace falta estar durante quince minutos seguidos con un mismo tema. Esto nos permite retomar el tema (la necesaria redundancia en radio) pero con distintas voces, y a lo largo de toda la audición.
No solo de palabras vive el periodista
Los otros elementos del discurso radiofónico no deben estar ausentes.
La música puede tener una función de complementariedad en el género informativo. En esto deben trabajar coordinados productor y operador o musicalizador. La música bien utilizada puede ser una forma de editorialización. Los silencios son muy importantes. A veces, ante determinada noticia, es preferible un profundo silencio antes que un comentario obvio. Supongamos que a Bush se le ocurre invadir otro país en Medio Oriente… es muy difícil decir algo novedoso, quizá un silencio sentido puede ser un buen primer comentario sobre el tema…El elemento más difícil de utilizar en la producción informativa quizá sea los efectos sonoros. En el género informativo nos pueden servir para llevar narratividad a lo informativo. Esto debe ser debidamente planificado, porque dependerá en gran parte del juego que pueda establecer el conductor entre la noticia y el efecto utilizado. Caso contrario, el efecto pasará a ser un “ruido” en la información. En este punto, es necesario recalcar que se debe jugar en la delgada línea de la sutileza, de la sugerencia, para no hacer que nuestra audición informativa pierda credibilidad, salvo que esto este planificado, en complicidad con nuestra audiencia. En gran medida, dependerá de la noticia, para no caer en lo burdo. Si estamos dando la noticia de un atentado, poner efectos de explosiones de fondo lo único que logrará es poner en un mal momento a nuestro conductor…La utilización de estos recursos en una audición informativa debe tener un sentido, y sobre todo, habrá que evitar abusar de estos recursos. Buscar para cada noticia “el” tema musical desgastará al recurso y también a la audiencia. Lo mismo con los silencios, y mucho más aún con los efectos sonoros.
Apuntes finales para un productor
*La producción informativa también contempla la realización de boletines, panoramas y flashes informativos. También del contenido periodístico de determinados programas. La presencia y profundidad de estos formatos informativos estará determinada por el medio.
*El productor coordina a los periodistas, movileros, comentaristas, editores, musicalizadores y conductores.
*Dos recursos fundamentales para un productor que prevé: la redundancia “planificada” y el anticipo a la audiencia de “lo que vendrá”
Areaproduccionradiofonica.blogspot.com
Hacemos esta distinción preliminar para acercarnos a la idea de producción informativa.
Lo que para algunos medios es noticia puede no serlo para otros, y también el tratamiento que se le dé en cada medio será distinto.
Depende de las características y/o los intereses del medio, un comunicado de prensa que denuncie la contaminación ambiental de la Empresa X puede terminar en la nada o puede ser lo que movilice a toda una redacción a buscar opiniones de expertos, la respuesta de la Empresa X, y también a ofrecer a su audiencia la posibilidad de conocer que impacto tendría esta contaminación en su vida cotidiana.
Lo anterior se refiere a la discriminación realizada sobre insumos o fuentes primarias, como un comunicado de prensa o un llamado telefónico. Pero ¿qué pasa con la información que dan los otros medios de comunicación con relación a la radio en la que vos estás trabajando? Aquí, la elección sobre lo que es y no noticia debe ser especialmente consciente (sobre todo en una época en la que algunos medios parecen ser quienes manejan en gran medida las agendas de los diversos poderes públicos) Aquí tenemos un primer elemento que determina la producción informativa: el medio.
Según los intereses, el medio hará un primer recorte: que es noticia y que no lo es. Esto estará fundamentalmente ligado a los intereses del medio. Una radio evangelista, por ejemplo, limitará su producción informativa en reiterar los horarios de reunión en el templo. Una radio dedicada exclusivamente a la difusión de rock nacional privilegiará información referida a este género musical. Aunque en estos ejemplos el género informativo tendrá obviamente menos presencia que el de opinión o el expresivo, su presencia, su calidad y su profundidad implican igualmente producción informativa.
En las radios generalistas de mayor producción informativa que en los ejemplos anteriores, la decisión sobre lo que es noticia estará fundamentada más fuertemente en los intereses ideológicos y económicos del medio. La decisión de aceptar las limitaciones y las caracterizaciones de la realidad que realiza un medio es un decisión ética que de ninguna manera debe afectar el compromiso profesional.¡Como llueve en Capital!
Para quienes hacemos radio en ese otro inmenso lugar de la argentina conocido con el eufemismo de “el interior” debe ser un punto importante a considerar manejar claramente la agenda de las noticias regionales.
Por más que la decisión de la Corte Suprema de Justicia, por ejemplo, tenga en vilo todos los programas de debate nacionales, no podemos por esto obviar que es lo que decidió el Consejo Deliberante de nuestra ciudad.
Con la llegada de las radios AM a los diales de FM a través de la “bajada de señal” que realizan algunas radios locales, se acentúa cada vez más la presencia de noticias nacionales, en desmedro de la información local. Esto aleja fuertemente a las radios de un de sus pilares, que es acercarse a la vida cotidiana de las personas. Pensemos en la situación en la que nos escucha el oyente: puede estar trabajando, en su casa, en el auto. Puede estar viviendo un momento feliz o el peor de su vida. La radio es siempre el telón sonoro de fondo de alguna otra situación. Esa es una gran diferencia con respecto a otros medios como el cine, internet, o el diario, donde el consumidor se predispone a fijar su atención en el mensaje. Al formar parte de la vida cotidiana del oyente, que nos elige para pasar mejor su mañana en el trabajo, o para que lo acompañemos en su auto en un viaje, debemos lograr que se sienta parte de la radio, que encuentre en la radio un espacio para opinar sobre cuestiones que tengan que ver con el desarrollo de su comunidad, de su barrio. Incluso las noticias nacionales deben verse desde este punto de vista, más próximo.
Pero todas estas decisiones (que es noticia, cual será su tratamiento) están atravesadas también con el perfil de oyente que el medio tiene de sí mismo. Ese “oyente ideal” sirve, de alguna manera, para poder establecer intereses, temas y tratamiento de la información.
Entonces el primer paso de la producción informativa en radio es delimitar cuales son los temas que nos interesan. Nuestra “noticia central” (si es que hubiera) puede ser distinta a la que destacan el resto de los medios.
Una vez definidos los temas, la producción debe establecer el tratamiento. Para esto es muy importante recordar dos características del medio radiofónico: la inmediatez del medio y la dispersión del oyente.
La producción informativa determinará cuales son las noticias a desarrollar y como se desarrollaran (“¿qué?” y “¿cómo?”)Una vez definido el recorte informativo y considerando sus propias limitaciones de producción (fuentes, recursos) el productor de noticias deberá trabajar para llevar la información con la mayor cantidad de riqueza, puntos de vista, claridad y voces posibles.
Estamos transmitiendo en vivo…Sobre la inmediatez de la radio, tenemos que valorar que este es el medio más ágil y económico para transmitir desde (casi) cualquier lugar en forma directa. Aprovechar esta característica implica para la producción radiofónica la posibilidad de transmitirle a nuestra audiencia lo que esta sucediendo en el mismo momento que sucede, incluso desde el lugar que sucede.
El énfasis en este punto intenta plantear que el diario no nos sirve como fuente directa de información en la radio. Es un buen recurso para repasar los antecedentes de una noticia e incluso ampliar nuestro conocimiento sobre la misma, pero en radio reproducir información vertida en medios escritos puede conducirnos al error de llevarle a nuestra audiencia noticias que estén desactualizadas.
Imaginemos por ejemplo que un diario titule “Alerta meteorológico para la región”. A la radio no le sirve esta información así, como está. La producción informativa deberá confirmar si el alerta continúa, o si ya fue levantado. También debería hablar con Defensa Civil para llevar a su audiencia la información necesaria para afrontar la emergencia. Como mínima, la producción informativa debería ir hasta la esquina a ver si llueve.
El tratamiento de una noticia teniendo en cuenta la inmediatez del medio radiofónico deberá intentar ofrecer información actualizada. Para esto los recursos con los que cuenta la producción pueden ser varios, y en gran parte están determinados por factores económicos y técnicos del medio: móviles de exteriores, agencias de noticias, consultas telefónicas, también llamados telefónicos de los oyentes y la televisión, sobre todo en los canales que transmiten noticias las veinticuatro horas como TN, Crónica TV, CNN o la BBC.
Imaginemos todos estos recursos funcionando, por ejemplo, durante una elección presidencial. La función de él o los productores será coordinar como los conductores llevan a la audiencia los últimos datos del escrutinio a escala nacional, la opinión de la gente que pueden aportar los movileros.
En tanto las agencias de noticias pueden proveernos las declaraciones de los distintos candidatos. Que toda esta información este actualizada y coordinada dependerá del productor.¿Me escuchó?
El otro punto a tener en cuenta es la dispersión del oyente. Sobre este punto recordamos que la radio es un medio unisensorial, y esto no obliga a llevar la información de manera que la misma resulte atractiva para la audiencia, que se interese por escucharla. Si la producción de noticias es alta, pero la el resultado de la emisión es finalmente un conductor leyendo cables uno tras otro, probablemente el producto final sea una audición aburrida, densa. Y aquí el objetivo no es simplemente agradar por una cuestión estética (que no es menos importante) sino también porque si la audición no es atractiva, quizá la producción informativa no sea valorada, la información que nosotros pretendemos “importante” se pierda en un cúmulo de noticias monocordes.
Para esto, y para evitar el siempre presente riesgo de la verborragia, el productor se debe ocupar en llevar la noticia con la mayor cantidad de elementos con los que cuenta el discurso radiofónico. La palabra será sin duda el elemento preponderante en una audición informativa, pero podemos diversificarla si sobre determinada noticia tenemos la palabra de los protagonistas, de un comentarista, o la opinión de la gente que se comunica con la emisora.
Combinando estos recursos, el productor logrará disminuir la dispersión del oyente. Al oír diferentes voces, nuestro oyente tendrá distintas dimensiones de una misma noticia.
Los ejemplos antagónicos serían por un lado un conductor hablando quince minutos sobre un tema. Es probable que el oyente no recuerde que dijo al principio, y más aún es probable que se aburra. Distinto sería que luego de una introducción de un conductor, se desarrolle una breve entrevista y luego se de paso a la opinión de los oyentes. Lo interesante de esta forma es que estos pasos pueden desarrollarse en distintos momentos de la audición, por lo que no hace falta estar durante quince minutos seguidos con un mismo tema. Esto nos permite retomar el tema (la necesaria redundancia en radio) pero con distintas voces, y a lo largo de toda la audición.
No solo de palabras vive el periodista
Los otros elementos del discurso radiofónico no deben estar ausentes.
La música puede tener una función de complementariedad en el género informativo. En esto deben trabajar coordinados productor y operador o musicalizador. La música bien utilizada puede ser una forma de editorialización. Los silencios son muy importantes. A veces, ante determinada noticia, es preferible un profundo silencio antes que un comentario obvio. Supongamos que a Bush se le ocurre invadir otro país en Medio Oriente… es muy difícil decir algo novedoso, quizá un silencio sentido puede ser un buen primer comentario sobre el tema…El elemento más difícil de utilizar en la producción informativa quizá sea los efectos sonoros. En el género informativo nos pueden servir para llevar narratividad a lo informativo. Esto debe ser debidamente planificado, porque dependerá en gran parte del juego que pueda establecer el conductor entre la noticia y el efecto utilizado. Caso contrario, el efecto pasará a ser un “ruido” en la información. En este punto, es necesario recalcar que se debe jugar en la delgada línea de la sutileza, de la sugerencia, para no hacer que nuestra audición informativa pierda credibilidad, salvo que esto este planificado, en complicidad con nuestra audiencia. En gran medida, dependerá de la noticia, para no caer en lo burdo. Si estamos dando la noticia de un atentado, poner efectos de explosiones de fondo lo único que logrará es poner en un mal momento a nuestro conductor…La utilización de estos recursos en una audición informativa debe tener un sentido, y sobre todo, habrá que evitar abusar de estos recursos. Buscar para cada noticia “el” tema musical desgastará al recurso y también a la audiencia. Lo mismo con los silencios, y mucho más aún con los efectos sonoros.
Apuntes finales para un productor
*La producción informativa también contempla la realización de boletines, panoramas y flashes informativos. También del contenido periodístico de determinados programas. La presencia y profundidad de estos formatos informativos estará determinada por el medio.
*El productor coordina a los periodistas, movileros, comentaristas, editores, musicalizadores y conductores.
*Dos recursos fundamentales para un productor que prevé: la redundancia “planificada” y el anticipo a la audiencia de “lo que vendrá”
Areaproduccionradiofonica.blogspot.com
Características Básicas de la Información Radiofónica
La INFORMACIÓN es un proceso humano mediante el cual un emisor transmite a un receptor un contenido, una información.
El hecho de usar el canal radio para transmitir la información influye en la definición de información en el campo radiofónico. Los datos, hechos... son iguales. Varia la forma de seleccionar, redactar y valorar la información conforme al medio. La radio está sometida a unas servidumbres a las que la prensa no: el texto no se puede volver a oír otra vez (p. Ej.). Por eso la forma de redactar varia mucho. En el momento de emisión de esa pieza, el oyente debe entenderla, por tanto, a la primera.
CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DEL MEDIO RADIO QUE INFLUYEN EN EL TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN
TEMPORALIDAD. El hecho de tratarse de un medio en que la temporalidad tiene mucho peso influye en la linealidad del discurso (en una única dirección, que se tiene que seguir). El discurso es secuencializado, en la irreversibilidad (no hay la opción de volver a escuchar) y la fugacidad (los mensajes tiene una escasa permanencia en antena).
ALTA PENETRACIÓN. Tanto temporal como espacial. Temporalmente, la radio es un elemento de presencia constante, las 24 horas del día. Y también alta penetración espacial, porque la radio tiene una presencia ubicua: se puede escuchar en cualquier momento y en cualquier situación.
LA RAPIDEZ. En dos aspectos: en el acceso a la información y en la transmisión de la información.
ACCESO Por parte del oyente, que se entera rápido de las cosas, más rápido que a través de otros medios. En este aspecto, cada vez más, la radio está siendo suplida por Internet (que, sin embargo, no tiene la ubicuidad de la radio).
El hecho de usar el canal radio para transmitir la información influye en la definición de información en el campo radiofónico. Los datos, hechos... son iguales. Varia la forma de seleccionar, redactar y valorar la información conforme al medio. La radio está sometida a unas servidumbres a las que la prensa no: el texto no se puede volver a oír otra vez (p. Ej.). Por eso la forma de redactar varia mucho. En el momento de emisión de esa pieza, el oyente debe entenderla, por tanto, a la primera.
CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DEL MEDIO RADIO QUE INFLUYEN EN EL TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN
TEMPORALIDAD. El hecho de tratarse de un medio en que la temporalidad tiene mucho peso influye en la linealidad del discurso (en una única dirección, que se tiene que seguir). El discurso es secuencializado, en la irreversibilidad (no hay la opción de volver a escuchar) y la fugacidad (los mensajes tiene una escasa permanencia en antena).
ALTA PENETRACIÓN. Tanto temporal como espacial. Temporalmente, la radio es un elemento de presencia constante, las 24 horas del día. Y también alta penetración espacial, porque la radio tiene una presencia ubicua: se puede escuchar en cualquier momento y en cualquier situación.
LA RAPIDEZ. En dos aspectos: en el acceso a la información y en la transmisión de la información.
ACCESO Por parte del oyente, que se entera rápido de las cosas, más rápido que a través de otros medios. En este aspecto, cada vez más, la radio está siendo suplida por Internet (que, sin embargo, no tiene la ubicuidad de la radio).
TRANSMISIÓN de la información: prácticamente en todas partes hay rapidez de acceso.
De la rapidez se derivan inmediatez, simultaneidad e instantaneidad del medio:
INMEDIATEZ: cuando se están produciendo los hechos, o unos pocos minutos después. Las últimas horas son de obligada atención. Si ocurre algo a última hora debemos hacer un flash. El ayer en radio no existe. Tiene sentido actualizarlo.
Uno de los PROBLEMAS para el periodista radiofónico a la hora de trabajar con esa instantaneidad es caer en el error. La premura puede hacernos caer en el error, muchas veces porque no se contrastan los datos por falta de tiempo. Ante esta situación hay que ir con mucho cuidado.
Cuanto mayor es la DENSIDAD de información, más posibilidad de caer en el error hay. Hay que hacer una selección y un esfuerzo de síntesis, porque el dar más datos de un hecho en radio puede llegar a confundir e inducir a interpretaciones erróneas. La función de la radio no es dar todos los hechos, sino informar lo más rápido posible de lo que haya pasado. El concepto de densidad de la información es muy importante: no por más datos que demos informamos mejor.
Hay que escribir para el oído, siempre. Escribir para ser escuchado, y no leído es fundamental.
CONCEPTO DE ACTUALIDAD
Hay que tener claro qué es. No es lo que está ocurriendo hoy. Es lo que actúa de forma palpable, vigente, sobre la conciencia hoy. Actualidad también son cosas que han ocurrido hace unos días y hoy tienen una repercusión.
El concepto de actualidad no es igual en todos los medios.
En radio, la periodicidad es de 1 hora como máximo, o de escasas horas, a veces, de un boletín a otro.
Hay 2 tipos de actualidad con que trabajaremos:
Actualidad PUNTUAL o INMEDIATA. El hecho estrictamente novedoso. Para la radio es la más interesante, porque es con la que la radio puede competir con otros medios. Es lo que sucede en este mismo momento.
Actualidad PERMANENTE o SOSTENIDA. Temas no estrictamente de actualidad rabiosa, sino temas de interés cultural, político... cuyo seguimiento resulta interesante para el medio. El hecho ya es conocido y se aportan los últimos datos.
PROCESO DE ACTUALIZACIÓN
No hay datos nuevos. Para dar la impresión de actualización, una fórmula es reordenar los datos de la pieza ya antes redactada y usada en un informativo anterior. Si no ha habido datos nuevos pero la información es suficientemente importante como para que aparezca, tenemos que reordenarlos, abrir con uno nuevo...
Otra opción es que si tengo datos secundarios que no había dado antes, incorporar alguno en sustitución de otros datos secundarios que sí que había aparecido.
Si tengo cortes de voz, cambio el corte de voz.
Si en el informativo anterior esa información la hemos dado en formato crónica, cambiar de género.
Sí hay datos nuevos (lo ideal y deseable). En primer lugar, haremos una valoración de los datos y, si son importantes, abriremos con ellos. Si los datos que nos llegan no son suficientemente importantes para abrir con ellos, decidiremos en qué lugar los ofrecemos. Con datos nuevos, hay que ser capaces de jerarquizar la información, de valorarla y decidir en qué punto va.
No trabajamos por secciones (fórmula heredada de la prensa). Trabajamos por bloques, y en un boletín informativo es mucho más evidente.
El proceso de actualización se tiene que dar siempre.
En radio trabajamos con lo más actual y lo más próximo a nosotros y a nuestra audiencia. Estos dos parámetros (ACTUALIDAD + PROXIMIDAD) se tienen que respetar siempre.
La información tiene un ciclo de vida muy corto en radio, y se tiene que respetar.
El ciclo de vida de una noticia se alarga con el proceso de actualización, buscándole ángulos nuevos. Pero no podemos quemar una noticia.
Todo tiene que ver con una actividad redaccional. Hay que reelaborar constantemente las piezas.
Pero hay formatos y programas con más presencia de la actualización...
El Flash Informativo
El Flash informativo interrumpe la programación para informar sobre algo trascendental. Sólo si la información es muy importante.
Se trata de una noticia de última hora que nos “obliga” a interrumpir la programación. La decisión la toman los directivos de informativos.
PROBLEMAS:
Llega en seguida y el redactor no tiene tiempo de controlar todos los datos que le llegan. Y se puede caer en el error. Antes de dar la noticia, como mínimo, los datos principales se tienen que contrastar. Si no, se tiene que poner en boca de quien lo haya dicho (EFE, Europa Press...), quien emita el comunicado o sea la fuente.
Como que es muy importante, como para que interrumpamos la programación ordinaria, se tiene que ampliar la información en posteriores servicios informativos.
Los Boletines de Noticias
BOLETÍN HORARIO. El más habitual.
Según Merayo es “un programa de noticias con una periodicidad frecuente (cada hora), de corta duración (de 3 a 5 minutos), que tiene como finalidad el seguimiento puntual de las noticias más recientes. Una vez que la redacción las ha seleccionado y valorado”.
Se exige puntualidad rigurosa, porque la audiencia se conecta a nosotros a esas horas en busca de ciertas informaciones.
El boletín horario es un elemento que las emisoras mantienen porque da a la audiencia la imagen de “LATENCIA INFORMATIVA”. O sea, la impresión de que la emisora está conectada 24 horas a la actualidad, porque se está dejando un poco de lado a los programas de entretenimiento a favor de los informativos.
En él, NO se busca profundidad informativa. No hay tiempo para analizar los aspectos más importantes de la noticia.
ESTRUCTURA DEL BOLETÍN.
Muy sencilla. Como mucho, hay una conexión con el exterior, o la crónica del corresponsal desde el lugar de los hechos. Si no, desde la emisora misma, el locutor explica la noticia con un simple corte de voz.
Hay varias fórmulas, que deben generar ritmo, para que el oyente cada vez que oiga una voz diferente, o una ráfaga, identifique un cambio de noticia:
Locutor 1 – Locutor 2 – Locutor 1
Locutor 1 – Ráfaga – Locutor 1 – Ráfaga...
Presentaciones muy rápidas. Despedidas muy rápidas.
¿Con qué abrimos el boletín? Siempre con la noticia más importante, siempre teniendo en cuenta y valorando la audiencia. A continuación se sigue por orden de jerarquías. No hay secciones como las de un diario. Se trabaja por orden de importancia. Tampoco se trabaja con el referente geográfico.
El RITMO del boletín es fundamental. A lo largo de la mañana hasta las 9 el ritmo informativo que impera en el boletín informativo es alto. Al mediodía baja (de 9 a 12h), porque es un momento de transición. De 12 a 15h el ritmo vuelve a subir. De 15 a 18h, hay otro declive. De 18 a 21h vuelve a subir, coincidiendo con el informativo de noche.
BOLETÍN DE RESUMEN. Un boletín menos común o corriente en la radio. Es mucho más extenso que el anterior (unos 10 minutos), normalmente un programa informativo en si que permite incorporar más elementos. Incluye las informaciones más importantes que se han producido en las últimas horas (no sólo las que se han producido en la última hora, u hora anterior a la realización del boletín).
No muy habitual.
Puede estar incluido dentro de un programa magazín, como una sección más.
Podemos introducir en él información de servicios (tiempo, tráfico...).
El Avance Informativo
En radio, viene a ser el avance de los titulares más destacados del informativo al que precede. Puede sustituir al boletín.
De 2 a 5 minutos.
Los datos que se ofrecen son muy rápidos. Vienen a ser titulares algo desarrollados y ampliados.
A una sola voz, y con un tono explicativo y menos informativo.
De la rapidez se derivan inmediatez, simultaneidad e instantaneidad del medio:
INMEDIATEZ: cuando se están produciendo los hechos, o unos pocos minutos después. Las últimas horas son de obligada atención. Si ocurre algo a última hora debemos hacer un flash. El ayer en radio no existe. Tiene sentido actualizarlo.
Uno de los PROBLEMAS para el periodista radiofónico a la hora de trabajar con esa instantaneidad es caer en el error. La premura puede hacernos caer en el error, muchas veces porque no se contrastan los datos por falta de tiempo. Ante esta situación hay que ir con mucho cuidado.
Cuanto mayor es la DENSIDAD de información, más posibilidad de caer en el error hay. Hay que hacer una selección y un esfuerzo de síntesis, porque el dar más datos de un hecho en radio puede llegar a confundir e inducir a interpretaciones erróneas. La función de la radio no es dar todos los hechos, sino informar lo más rápido posible de lo que haya pasado. El concepto de densidad de la información es muy importante: no por más datos que demos informamos mejor.
Hay que escribir para el oído, siempre. Escribir para ser escuchado, y no leído es fundamental.
CONCEPTO DE ACTUALIDAD
Hay que tener claro qué es. No es lo que está ocurriendo hoy. Es lo que actúa de forma palpable, vigente, sobre la conciencia hoy. Actualidad también son cosas que han ocurrido hace unos días y hoy tienen una repercusión.
El concepto de actualidad no es igual en todos los medios.
En radio, la periodicidad es de 1 hora como máximo, o de escasas horas, a veces, de un boletín a otro.
Hay 2 tipos de actualidad con que trabajaremos:
Actualidad PUNTUAL o INMEDIATA. El hecho estrictamente novedoso. Para la radio es la más interesante, porque es con la que la radio puede competir con otros medios. Es lo que sucede en este mismo momento.
Actualidad PERMANENTE o SOSTENIDA. Temas no estrictamente de actualidad rabiosa, sino temas de interés cultural, político... cuyo seguimiento resulta interesante para el medio. El hecho ya es conocido y se aportan los últimos datos.
PROCESO DE ACTUALIZACIÓN
No hay datos nuevos. Para dar la impresión de actualización, una fórmula es reordenar los datos de la pieza ya antes redactada y usada en un informativo anterior. Si no ha habido datos nuevos pero la información es suficientemente importante como para que aparezca, tenemos que reordenarlos, abrir con uno nuevo...
Otra opción es que si tengo datos secundarios que no había dado antes, incorporar alguno en sustitución de otros datos secundarios que sí que había aparecido.
Si tengo cortes de voz, cambio el corte de voz.
Si en el informativo anterior esa información la hemos dado en formato crónica, cambiar de género.
Sí hay datos nuevos (lo ideal y deseable). En primer lugar, haremos una valoración de los datos y, si son importantes, abriremos con ellos. Si los datos que nos llegan no son suficientemente importantes para abrir con ellos, decidiremos en qué lugar los ofrecemos. Con datos nuevos, hay que ser capaces de jerarquizar la información, de valorarla y decidir en qué punto va.
No trabajamos por secciones (fórmula heredada de la prensa). Trabajamos por bloques, y en un boletín informativo es mucho más evidente.
El proceso de actualización se tiene que dar siempre.
En radio trabajamos con lo más actual y lo más próximo a nosotros y a nuestra audiencia. Estos dos parámetros (ACTUALIDAD + PROXIMIDAD) se tienen que respetar siempre.
La información tiene un ciclo de vida muy corto en radio, y se tiene que respetar.
El ciclo de vida de una noticia se alarga con el proceso de actualización, buscándole ángulos nuevos. Pero no podemos quemar una noticia.
Todo tiene que ver con una actividad redaccional. Hay que reelaborar constantemente las piezas.
Pero hay formatos y programas con más presencia de la actualización...
El Flash Informativo
El Flash informativo interrumpe la programación para informar sobre algo trascendental. Sólo si la información es muy importante.
Se trata de una noticia de última hora que nos “obliga” a interrumpir la programación. La decisión la toman los directivos de informativos.
PROBLEMAS:
Llega en seguida y el redactor no tiene tiempo de controlar todos los datos que le llegan. Y se puede caer en el error. Antes de dar la noticia, como mínimo, los datos principales se tienen que contrastar. Si no, se tiene que poner en boca de quien lo haya dicho (EFE, Europa Press...), quien emita el comunicado o sea la fuente.
Como que es muy importante, como para que interrumpamos la programación ordinaria, se tiene que ampliar la información en posteriores servicios informativos.
Los Boletines de Noticias
BOLETÍN HORARIO. El más habitual.
Según Merayo es “un programa de noticias con una periodicidad frecuente (cada hora), de corta duración (de 3 a 5 minutos), que tiene como finalidad el seguimiento puntual de las noticias más recientes. Una vez que la redacción las ha seleccionado y valorado”.
Se exige puntualidad rigurosa, porque la audiencia se conecta a nosotros a esas horas en busca de ciertas informaciones.
El boletín horario es un elemento que las emisoras mantienen porque da a la audiencia la imagen de “LATENCIA INFORMATIVA”. O sea, la impresión de que la emisora está conectada 24 horas a la actualidad, porque se está dejando un poco de lado a los programas de entretenimiento a favor de los informativos.
En él, NO se busca profundidad informativa. No hay tiempo para analizar los aspectos más importantes de la noticia.
ESTRUCTURA DEL BOLETÍN.
Muy sencilla. Como mucho, hay una conexión con el exterior, o la crónica del corresponsal desde el lugar de los hechos. Si no, desde la emisora misma, el locutor explica la noticia con un simple corte de voz.
Hay varias fórmulas, que deben generar ritmo, para que el oyente cada vez que oiga una voz diferente, o una ráfaga, identifique un cambio de noticia:
Locutor 1 – Locutor 2 – Locutor 1
Locutor 1 – Ráfaga – Locutor 1 – Ráfaga...
Presentaciones muy rápidas. Despedidas muy rápidas.
¿Con qué abrimos el boletín? Siempre con la noticia más importante, siempre teniendo en cuenta y valorando la audiencia. A continuación se sigue por orden de jerarquías. No hay secciones como las de un diario. Se trabaja por orden de importancia. Tampoco se trabaja con el referente geográfico.
El RITMO del boletín es fundamental. A lo largo de la mañana hasta las 9 el ritmo informativo que impera en el boletín informativo es alto. Al mediodía baja (de 9 a 12h), porque es un momento de transición. De 12 a 15h el ritmo vuelve a subir. De 15 a 18h, hay otro declive. De 18 a 21h vuelve a subir, coincidiendo con el informativo de noche.
BOLETÍN DE RESUMEN. Un boletín menos común o corriente en la radio. Es mucho más extenso que el anterior (unos 10 minutos), normalmente un programa informativo en si que permite incorporar más elementos. Incluye las informaciones más importantes que se han producido en las últimas horas (no sólo las que se han producido en la última hora, u hora anterior a la realización del boletín).
No muy habitual.
Puede estar incluido dentro de un programa magazín, como una sección más.
Podemos introducir en él información de servicios (tiempo, tráfico...).
El Avance Informativo
En radio, viene a ser el avance de los titulares más destacados del informativo al que precede. Puede sustituir al boletín.
De 2 a 5 minutos.
Los datos que se ofrecen son muy rápidos. Vienen a ser titulares algo desarrollados y ampliados.
A una sola voz, y con un tono explicativo y menos informativo.
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