Orígenes de las primeras radios rosarinas

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Fabián Bicciré, Carlos Colombo, Hugo Marengo y María Inés Suidini.
Profesores de la Licenciatura en Comunicación Social. Universidad Nacional de Rosario. Argentina.
No hay una fecha precisa sobre la aparición de las primeras emisoras de onda larga en Rosario, mientras que para algunos historiadores comenzaron en 1921, otros fijan el año 1923, mientras que en la Argentina la primera emisión radiofónica fue en 1920 con la irradiación en directo desde el teatro de la ópera Parsifal con el equipo armado por los radioaficionados César Guerrico, Enrique Susini, Miguel Mujica y Luis Romero.
Aquellas primeras experiencias de comienzo de la década del 20 en Rosario tuvieron más que ver con la experimentación que con lo que hoy conocemos como una emisión de radio.
Cabe destacar que en esos años no existía reglamentación sobre radiodifusión y tampoco había un control sobre el otorgamiento de las licencias, que posteriormente quedó bajo el control de Correos y Telégrafos.
La aparición de lo que luego sería el más importante medio de comunicación había generado grandes expectativas en todo el país, y Rosario fue una de las pioneras en las emisiones radiofónicas de la Argentina.
A pesar de las dificultades e incluso el desconocimiento de las cuestiones técnicas, los primeros radioaficionados rosarinos se dedicaron a experimentar con la emisión de música desde sus estaciones que lógicamente transmitían sólo algunas horas por día y era común la interrupción de las emisiones.
Los memoriosos recuerdan a Manuel Fugardo y Felipe Vizzi, con comercios instalados en calle Sarmiento al 1200 y Santa Fe al 1100, como unos de los primeros en montar un equipo de radio en sus propios negocios y no solo propalar música sino transmitir algunos programas.
El motivo de poner una radio estaba más ligado a la experimentación del nuevo “invento” que a la posibilidad de generar un negocio o un medio de comunicación.
El negocio comenzó algunos años más tarde cuando la radio se hizo más popular y se adueñó de los hogares, donde los aparatos se colocaban en el lugar más importante de la casa, y era generalmente el jefe del hogar el único que podía poner en funcionamiento las viejas radio capilla (denominadas así por el formato exterior que se asemejaban a una iglesia); y la familia se sentaba en derredor para escuchar los conciertos de música clásica primero y luego los radioteatros. Tener un aparato de radio en la casa era sinónimo de status.

LT3 Radio Cerealista
Esta emisora fue la pionera del interior del país, surge en el año 1923.
Las distintas fuentes consultadas coinciden en tal origen, pero no así en el día y mes exacto de su inauguración. Ante tal controversia, se ha tomado como referencia la fecha del 10 de noviembre de 1923, citado por Zinni en su libro “Rosario era un espectáculo”
Tuvo distintas iniciales: F2, LOG, hasta que termina siendo LT3. La emisora se origina en un grupo de acopiadores de granos que funcionaba con el nombre de Sociedad Rural de Cerealistas. Ellos, al comienzo de los años 20, tuvieron la idea de hacer conocer las cotizaciones del mercado cerealero, a todos los acopiadores que estaban en los límites de las provincias aledañas a Rosario: Entre Ríos y Córdoba.
Los asociados Justo Villavencio, Domingo Benvenuto, José S. García y Arnolfo Calvo, que habían convenido la instalación del equipo transmisor con la Compañía Teleradio, constituida por técnicos rosarinos, complementaron con música los cuatro boletines diarios que, con cotizaciones de distintos mercados cerealistas, se venían transmitiendo como Servicio Informativo Radiotelefónico, desde el 1º de noviembre de 1923.
“La radio había surgido con un fin: transmitir a través de claves información sobre los precios de los cereales. “Esto era para que no se avivaran otros, pero aquel que tenía la clave, dentro de cada provincia Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba, accedía a la información. Y esto iba bien así.”
El 24 de marzo de 1924, el Ministerio de Marina autorizó a la sociedad de cerealistas a instalar una estación transmisora, condicionada a proporcionar también entretenimiento artístico. Se venía de tal manera, a llenar una necesidad que se proyectaría en el tiempo como una importante expresión de la cultura de una ciudad que se enfilaba decididamente al lugar preponderante que el destino le tenía asignado.
Con el tiempo, comienzan a aparecer programas culturales, musicales, con horarios establecidos, sumados a los cuatro boletines diarios que transmitían información de los mercados cerealistas.
La administración recayó en un concesionario llamado Aníbal Montano. Se llamó Radio Montano porque la costumbre de entonces era denominar a la radio con el nombre de su titular.
Montano falleció el 21 de marzo de 1929, pero la firma siguió con la concesión radial hasta 1937. A partir de este momento, pasa a ejercer la dirección una nueva comisión constituida por Luis Ferrari, Miguel Calán Carrillo y Alfredo Luis Stramazzo, los que estuvieron al frente hasta el año 1953, en que la emisora fue vendida a la empresa Haynes de Buenos Aires, propietaria de Radio El Mundo.
Hasta su privatización, en 1953, LT3 estuvo a cargo de la Sociedad Rural de Cerealistas.
En cuanto a los aspectos técnicos, cuando LT3 comenzó a emitir, la antena estaba situada en el mismo lugar que se transmitía. En los comienzos en Santa Fe 1270 y, alrededor de 1926, en calle Presidente Roca 770, donde se había trasladado la radio. Posteriormente, debido a disposiciones, la antena debe trasladarse lejos del ejido urbano para evitar problemas y accidentes. En 1932 se instala la antena en Villa Gobernador Gálvez.
A fines de los años 40, La emisora cambia de domicilio y se muda a Córdoba al 1100.
Un gran acontecimiento para la ciudad, según revela un artículo del diario “La Capital” de Rosario con fecha del 2 de setiembre de 1950, fue el acto de inauguración de los nuevos estudios de LT3 Radio Cerealista de Rosario.
El edificio inaugurado en 1950 es el mismo donde se encuentran las actuales instalaciones de LT3, en calle Balcarce 840.
En el año de inauguración del edificio, LT3 ya formaba parte de la red transmisora de Radio “El Mundo” de Buenos Aires.
La ceremonia se realizó a las 18 horas, y asistieron invitados por la dirección de la emisora, el secretario administrativo de la presidencia de la Nación, mayor Carlos Aloé, y las autoridades civiles, militares y eclesiásticas locales.
En este artículo se describe las características físicas del local:
“… dotado de todas las comodidades y materiales exigidos por la época, ya que posee tres estudios para la difusión de sus programas, sala de control en la que se han introducido todos los recursos de la técnica más avanzada, varias salas dedicadas a ensayos de solistas y orquestas, y amplias instalaciones donde funcionarán sus oficinas.” “… posee un sistema de aire acondicionado, luz indirecta, refrigeración y calefacción, elementos que unidos a cuidados detalles destinados a favorecer la acústica, aseguran a LT3 un excelente funcionamiento, que ha de llamar justificadamente la atención del público y acrecentará el apoyo que este viene dispensando a sus programas”
Lo que se desprende de esta nota gráfica es como en estos años, principios de la década del 50, lo más importante seguía siendo el sonido, la acústica para los solistas y orquestas, se hacía una radio prioritariamente para transmitir música, entretenimiento y “la noticia” continuaba en segundo plano.
A partir de aquel momento, cuando se traslada al nuevo edificio de Balcarce 840, la denominación de la radio cambia, deja de usar el vocablo “Rural” y pasa a llamarse Radio Cerealista de Rosario.

LT8 Radio Rosario
Si bien la fecha de fundación que se toma de LT8 Radio Rosario es el 16 de julio de1927, sus orígenes se remontan a algunos años atrás.
Sus inicios se atribuyen a la vieja radio Colón, que fuera instalada por los señores Juan Colón y Alberto Millelot en los fondos de la casa donde funcionaba una bicicletería de calle Salta 2133, la emisora irradiaba bajo la frecuencia F5, según coinciden Nicolás Zinni y una gacetilla de prensa que LT8 envió al diario La Capital con motivo de cumplirse su cincuentenario el 16 de julio de 1977. Coinciden también ambos trabajos en que Alfredo V. Dougall fue el promotor de la vieja emisora y que era dirigida por el ingeniero Blomberg.
También se la conoció con la denominación Radio Millelot, apellido del otro titular, y emitía indistintamente con ambos nombres, aunque al igual que las otras radios solían salir del aire por algunos días y sus horarios de emisión eran acotados a algunas horas por la mañana y otras por la tarde.
No obstante, un desplegable que realizó LT8 por sus 50 años tiene algunas contradicciones en cuanto a algunos nombres y fechas. Allí se señala que a partir del año 1930 comenzó a funcionar bajo la frecuencia de LV5 y que a partir del domingo 8 de junio de ese año comienza a utilizar la denominación Radio Rosario, quedando inaugurados los nuevos estudios de la emisora que estaban ubicados en la calle Sarmiento 948, siendo en ese momento su nuevo dueño el ingeniero Blomberg, quien la compró en la suma de 60.000 pesos.
Para festejar el comienzo de la nueva denominación, Radio Rosario, ese domingo 8 de junio actúa en los estudios de LV5 Carlos Gardel acompañado por las guitarras de Riverol, Barbieri y Aguilar.
De acuerdo a esa publicación, el administrador es Julio F. Blomberg y el director artístico es Servio Quiroz Mouzo, y en 1931 pasa a tener la denominación que mantiene hasta nuestros días: LT8 Radio Rosario.
Posteriormente, ya con la denominación LT8 Radio Rosario y en sus flamantes estudios de calle Sarmiento 948, es donde comienza a afirmarse en la audiencia, puesto que, a partir de ese momento –inicio de la década del 30- sus transmisiones se producían con mayor regularidad.
En el año 1935 la radio se traslada nuevamente, en este caso al inmueble ubicado en calle Córdoba 1825 (al lado de su actual ubicación, Córdoba 1843), donde antes había funcionado la academia Paadi del reconocido compositor de tangos Luis Rubinstein.
“En LT8 el auditorio estaba en la casa vieja de al lado de la actual. Eran dos casas iguales y ambas eran propiedad de don Fernando Maliandi, estaban como opuestas. Al comprar Yanquelevich lo de Maliandi compra las dos casas. Entonces, en la otra, que estaba vacía se hace un auditorio en una parte de lo que era patio, de lo que era la entrada, se utiliza como auditorio. Esa fue la época más linda que yo tuve mientras estaba a cargo de la dirección artística. Yo comenzaba a las siete de la tarde hasta las diez y media de la noche. Todos los números artísticos llegaban y se subían al auditorio. Miren la seguridad que teníamos en ese tiempo, que llegamos a tener hasta seis locutores en todo ese turno, para ir cambiando. Uno animaba y dos hacían la publicidad, en el otro programa otra tanda de locutores y así cambiaban. Llegamos a tener hasta seis, pero normalmente eran cuatro., dos locutoras y dos locutores. Todos con guión, escrito. Y estaba el jefe de sala, una persona que guiaba, que tenía una copia del guión y decía quien tenía que entrar, mandaba a todos desde el escenario. Y la gente iba y venía. Y las vecinas del barrio, las queridas viejas, se sentaban a las siete de la tarde y se levantaban a las diez y media.”

¿Siempre iba la misma gente o iban rotando?
“Había un grupo que era la misma gente. Todos los días iba. Porque como todos los días variaba el programa, variaba de lunes a viernes. Sábados y domingos no había porque las orquestas tocaban afuera. Era de lunes a viernes de 19 a 22. 30”.

¿En LT8 cuanta gente entraba en el auditorio?
“Soy un mal calculador pero aproximadamente 120 personas podrían entrar. A ver… Hacia lo largo, dos filas de… Habíamos conseguido unas butacas de un cine que había cerrado, no me acuerdo cuál era, compramos las butacas, y hubo que afirmarlas en el suelo, porque se torcían… Y en el auditorio se abría un ventanal que se veía el control de estudio”.
A partir de esa mudanza, LT8 termina de consolidarse e inicia su rica y larga trayectoria, marcando a fuego la historia de la radiofonía rosarina.
Según algunas fuentes el ingeniero Blomberg tenía una casa de artículos para el hogar, donde lógicamente vendía aparatos de radio, de allí que no fuera ilógico que comprara una emisora, ya que en esos años todos querían acceder a ese nuevo invento que emitía voces y música casi mágicamente. Incluso el hecho de tener un aparato de radio en la casa era sinónimo de status.
Los equipos de transmisión de los primeros años eran de pocos watts de potencia lo que conspiraba muchas veces con una llegada óptima a distintos puntos de la ciudad, luego se fue mejorando y contando con mejores transmisores y antenas pudiendo ser captada la onda de LT8 en una importante zona. Pero fue recién en octubre de 1963 cuando se puso en funcionamiento el actual equipo transmisor con una potencia de 10 kilovatios en antena lo que le dio un alcance primario de 300 kilómetros a la redonda y un alcance secundario que superaba los 500 kilómetros, poniéndola a la altura de las mejores radios de todo el país.
La programación en los primeros tiempos de LT8 tuvo como eje central la música, en realidad todas las emisoras buscaban copiar de alguna manera lo que se escuchaba en las radios de Buenos Aires. Así fue que rápidamente se comenzó con la emisión de números en vivo. Tanto es así, que Carlos Gardel junto a sus guitarristas actuó en vivo en LT8 a inicios del año 30 en la que fue, tal vez, su última visita a Rosario antes de emprender su gira que terminó con su vida en el accidente de avión en Medellín.
Entre los ritmos que se podían escuchar estaba por supuesto el tango, pero también había música clásica y se comienza a emitir noticias a través de lo que se conocía como “boletines”.
El año 1935 marca la incorporación de LT8 a la cadena de LR5 Radio Excélsior de Buenos Aires, de manera que su estilo comienza a ser el mismo que el de la emisora porteña que pertenecía a capitales ingleses. Los locutores debían tener el estilo de Excélsior, con una voz lenta, profunda y parsimoniosa y comienza a emitirse más óperas, operetas, zarzuelas, canzonetas.
El boletín que se emitía era levantado del diario The Standart, con lo cual las noticias internacionales eran las que prevalecían.
Si bien en el año 35 LT8 se suma a la cadena Excélsior, Juan Carlos Paleo (uno de los hombres que más conocía de la historia de la radio) dice que fue recién en 1937 cuando toma definitivamente las riendas de LT8 los directivos de Radio Excélsior.
Para esa época ya LT8 funcionaba en calle Córdoba 1825 y contaba con orquestas estables, como se acostumbraba en aquella época. De aquel viejo edificio todos los que pasaron por LT8 recuerdan el patio donde esperaban que les toque el turno de actuar en el estudio mayor, como así también el piano de cola de conciertos, que terminó en manos de uno de los tantos interventores militares que tuvo la radio durante las dictaduras.
Claro, que entrado los años 40 comienzan a emitirse los clásicos radioteatros que se mantuvieron hasta los 60, cuando la llegada de la televisión y los teleteatros le dieron el tiro de gracia.
LT8 siguió ligada a Radio Excélsior hasta el año 1953 cuando pasó a integrar la que se denominó como La Primera Cadena Argentina de Broad casting, de Radio Belgrano, que estaba en manos de Jaime Yankelevich, uno de los pioneros de la radio y que luego sería, durante el segundo gobierno de Juan Domingo Perón, quien traería la televisión a la Argentina.
El bar de Córdoba y Dorrego fue el centro de encuentro antes de entrar a la salida de la radio, tanto de los artistas –como se los denominaba- como de los locutores. No debe haber habido actor de radioteatro, cantante de tangos, boleros o música litoraleña, que no haya pasado por esas mesas, donde podía cruzarse con el director artístico de la emisora y lograr una prueba con los denominados “cabeza de compañía” de radioteatro, como Fábregat, para intentar un papel en la próxima tira.
• Había un viejo bar en Córdoba y Dorrego, en donde paraba prácticamente todo lo que era LT8. Se llamaba San Martín el bar.
“Estaba el bar San Martín, exactamente. Que era de los Gorostarzu…Es decir, el viejo Gorostarzu,
Los viejos locutores todavía recuerdan las descomunales picadas que se servían en ese bar, que dejó de funcionar en los años 70 para dar paso a una playa de estacionamiento.”
• Entonces por el San Martín pasaba todo LT8.
“Sí, pasaba por ahí. Pero lo más popular era “el Radio Bar”. En la propia esquina donde está un médico oftalmólogo. Córdoba e Italia. Haciendo cruz con ´´Pan y Manteca´´. En la misma vereda de la radio. Quedaba unos 30, 40 metros más cerca. Entonces era más fácil ir allí. Y Radio Bar ya se hizo la segunda casa. El que no estaba en la oficina estaba en el Radio Bar.”
La audiencia de LT8 comenzó a caracterizarse como un “oyente culto”, producto de la música clásica y las óperas que se emitían junto a canzonetas y zarzuelas. Ese estilo perduró en el tiempo, tanto que en las actuales mediciones de audiencia LT8 sigue liderando el denominado sector BC1, altos niveles culturales y fuerte poder adquisitivo.
Resulta imposible reconstruir los niveles de audiencia de las primeras décadas de LT8 (o de cualquier otra radio de Rosario) simplemente porque no existían las mediciones de ratings o de encendido (share).

LT1 Radio del Litoral
LT1 es la tercera boadcasting en aparecer. El día de su inauguración difiere de acuerdo a distintos autores.
Según Juan Carlos Paleo, citado en el libro de Zinni, nace un 8 de julio, aunque la fecha oficial de inauguración es el día 9 de julio de 1932. En cambio, en la publicación del suplemento Vida Cotidiana del Diario La Capital de Rosario, mencionan como día de inauguración, el 10 de julio de 1932.
En los comienzos, se la llamaba LT1 Radio del Litoral. Al igual que las otras emisoras, también se las denominaba con el nombre de su titular, por esta razón se la mencionaba Radio de los Maliandi.
Fernando Maliandi, era propietario de una casa de música y artículos afines. Esta situación, de ser el creador de una emisora a partir de tener un comercio del rubro, era habitual, sobre todo en Buenos Aires; porque se convertían en los propios proveedores de insumos para el trabajo artístico en la emisora y de los aparatos de radio que estaban en franco crecimiento de ventas en esos días.
“La inauguración se lleva a cabo con un desfile artístico, bien organizado, bien presentado, bastantes números había. De aquellas primeras figuras que yo me acuerdo estaba Tomás Santesteban, que era quien conducía lo que se llamó la Orquesta Sinfónica de LT 1, o sea una orquesta de música clásica”.
La emisora estaba ubicada en los altos de calle Córdoba 1139, en el mismo ámbito que en otros años estuvo ubicada LT3.
La radio en sus comienzos, tenía predominantemente un contenido musical clásico. Se caracterizaba por darle gran relevancia a las voces de los locutores que debían ser bien cuidadas en cuanto a la expresión y a los términos utilizados.
No era una radio popular. El perfil característico de la emisora era estar en la búsqueda de nuevas estéticas para elevar la calidad de su programación.
“Era la única radio rosarina que tenía una firme personalidad. Porque las otras eran cadenas”.
“Pero hubo un tiempo, cuando yo entro a esa emisora a trabajar a fines del 40. que, por cosas extrañas que yo nunca pude entender bien, a don Fernando Maliandi no le gustaba que dentro de la programación se pasaran tangos.”
El 9 de julio de 1939 para festejar el séptimo aniversario de la radio, se hizo una audición especial con lo mejor del elenco que tenía la emisora. A esta radio se la consideraba una de las más prestigiosas por la calidad de sus programas diarios y su búsqueda permanente de expresiones de alto valor artístico.
A fines de la década del ’40, LTI se traslada al actual edificio de Radio Nacional, Córdoba 1331. Este edificio fue hecho especialmente para esta radio por Fernando Maliandi, quien lo compra, restaura y lo transforma en una de las primeras radios en importancia en América Latina.
“La primera que nace con un auditorio realmente formal es LT1 que es actualmente Radio Nacional, es un hermoso auditorio, una cosa preciosa, un teatro, en el segundo piso, en Córdoba al 1300. Esa la hace Fernando Maliandi, hace remozar la casa y en la parte superior la hace gigante para radio. Fue la segunda en el país, la tercera, perdón, la tercera. La primera fue radio El Mundo en Buenos Aires, hecha especialmente para broad casting. La segunda fue una de Tucumán, la emisora de Tucumán. La tercera fue LT1 de Rosario que después se le adjudica al correo, al servicio postal de radio nacional que dependía del correo.”
• ¿En qué año fue eso?
- “Año 51. Te iba a decir 49.”
LT1, quedó en la historia por ser la broadcasting que abrió una sala de transmisión en la ciudad de Buenos Aires, desde la cual transmitía a Rosario y otras radios provinciales, por lo que se dice que Fernando Maliandi creó la Primera Cadena Argentina del Interior.
El estudio en Buenos Aires se encontraba sobre Avenida de Mayo y se utilizaba en horarios determinados para transmitir programas deportivos y espectáculos artísticos.
“Es un caso único. Además, don Fernando, crea lo que se llamó la Primera Cadena Argentina del Interior. Entonces transmitía con Bahía Blanca, creo, Córdoba y no se si Tucumán, que eran de la cadena de Radio Be1grano. Los programas iban desde las 10.30 a 11.30 de la mañana, todos los días. Pasaron por allí los artistas más populares de ese momento.”
Como los distintos actores de la época lo señalan, fue un hecho realmente significativo que LT1 Radio del Litoral, tuviera una filial en Capital Federal. El perfil cultural y el criterio estético de la emisora, como también su nombre (Radio del Litoral), son importantes indicios para inferir un cierto intento de posicionamiento como radio líder del interior del país.
Con el tiempo, comenzaron a aparecer radioteatros y otros géneros musicales y artísticos de raigambre popular.
LT1 tenía un considerable prestigio y se destacaba entre las demás emisoras rosarinas, tanto era así, que muchos de los locutores de la ciudad anhelaban desempeñarse profesionalmente en esta emisora.
En 1953, durante el gobierno del General Perón, LT1 pasa a la órbita del Estado, con la denominación de LRA Radio del Estado. El personal, tanto administrativo como artístico es repartido por mitades entre LT2 y LT8 de manera que nadie quedó sin trabajo.
A partir de 1955 pasó a ser LRA5 Radio Nacional nombre que conservará hasta la actualidad.
“LTI tiene vigencia hasta el 1º. de marzo de 1953, cuando pasa a poder del Estado, o sea de que ahí en más va a llamarse Radio del Estado. Muere entonces, LT l, pero ya tiempo antes había muerto, cuando el gobierno de Perón se quedara con todas las radios, aún pagando a los pioneros, porque igual le sacaban lo que era la vida de ellos, y a Don Fernando Maliandi lo hicieron bolsa con ese asunto.”